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viernes, 11 de noviembre de 2016

Intervención de COFPA en la Junta General del Principado de Asturias




Intervención hoy de Javier Álvarez Villa ante la Junta General del Principado, en nombre del Conceyu por Otra Función Pública n´Asturies,  en relación con la Proposición de Ley de Unidad Anticorrupción

Hace poco más de un mes pudimos ver en Asturias, por segunda vez en dos años, el documental 'Corrupción, el organismo nocivo', en el que se recogen testimonios, entre otros, de funcionarios que han revelado casos de corrupción pública en diferentes Administraciones. De sus declaraciones lo que resulta verdaderamente perturbador, a mi juicio, no es tanto la descripción de los tejemanejes de las tramas corruptas político – empresariales, si no la espantosa soledad a la que el sistema, también llamado Estado de Derecho, condenó a estos denunciantes.
"Generan mucho miedo, tienen una mafia detrás, no te puedes imaginar cómo te complican la vida, te quitan el trabajo, te persiguen...", dice una de estas heroicas empleadas públicas. Ninguno de ellos recibió una de esas medallas honoríficas que el Estado concede con tanto ceremonial a políticos y altos burócratas. Por el contrario su recompensa fue el acoso laboral, el traslado forzoso o la enfermedad.

¿Cómo es posible que sea este el precio que se haga pagar a los servidores públicos que denuncian la corrupción dentro de la Administración?

Decía Francisco Bastida, catedrático de Derecho Constitucional de la Universidad de Oviedo, que comparecerá también aquí la próxima semana, que “la política ha hincado la rodilla ante el poder económico, y los tecnócratas criados en los bancos se convierten con su acceso al Gobierno en criados políticos de los mercados”. Y es que, efectivamente, se habla mucho del giro hacia fuera de las puertas giratorias, desde los cargos políticos hacia los consejos de administración de las  empresas privadas, pero muy poco del giro hacia adentro, de la invasión de la Administración Pública por los capataces del poder económico y de la captura de los poderes públicos por poderos grupos de presión, que obtienen desde leyes a la carta hasta la adjudicación de multimillonarios contratos de obras públicas totalmente superfluas que solo benefician a los intereses económicos de determinados y concretos grupos oligárquicos (en Asturias podíamos poner varios ejemplos, desde la autovía minera hasta la ampliación del puerto de El Musel)

Este entramado de intereses político – económicos perfectamente fusionados es seguramente la peor de las corrupciones: una corrupción legal, legalizada, o institucionalizada, que supone la transferencia millonaria de rentas públicas que se detraen de las políticas sociales a favor de las élites económicas, provocando desigualdad, pobreza, desempleo, emigración etc.

El virus de la corrupción se inoculó en la Administración Pública mediante ese trasunto del neoliberalismo económico que se ha dado en llamar Nueva Gestión Pública, aplicada con idéntica devoción por gobiernos conservadores y socialdemócratas, cuyas técnicas son bien conocidas: privatización de servicios públicos, desregulación de la actividad económica, desmantelamiento de los controles administrativos, creación de un entramado de empresas públicas a nivel estatal, autonómico y local que no sólo ha servido para la adjudicación delictiva de contratos y mordidas, sino también como oficina de empleo para los afines; precarización masiva del empleo público, colonización de la Administración Pública y de los Organismo teóricamente independientes con la multiplicación de los puestos de confianza.

¿Qué se puede esperar de la independencia e imparcialidad de un Tribunal de Cuentas con casi un centenar de familiares de altos y ex altos cargos de la institución y de sus principales representantes sindicales en una plantilla de poco más de 700 trabajadores?

¿Qué ejemplaridad pública puede dar la Sindicatura de Cuentas del Principado de Asturias cuando la Justicia ha anulado su relación de puestos de trabajo por  el uso ilícito de la libre designación, pero también la oposición para los puestos de auditores y el concurso de méritos de técnicos de auditoría por utilizar fraudulentamente la modalidad del concurso específico?

¿ Que legitimidad ética puede tener la Administración del Principado para exigir el cumplimiento de la legalidad a los ciudadanos y ciudadanas cuando ha sido condenada en más de 30 sentencias firmes en apenas cinco años por abusar de los nombramientos a dedo?

Señala el politólogo Lapuente Giné en un artículo significativamente titulado ¿Por qué hay tanta corrupción en España? que “la principal causa de los escándalos es el alto número de cargos de designación política en las instituciones nacionales, autonómicas y locales. Son redes clientelares que viven de que su partido gane las elecciones”, “Las administraciones más proclives a la corrupción son aquéllas con un mayor número de empleados públicos que deben su cargo a un nombramiento político”

El mismo autor, en otro artículo titulado “Corruptos de confianza” advierte de que “Nuestras Administraciones, muy jerarquizadas, encumbran en sus vértices a padrinos con un gran poder sobre la vida de sus subordinados. Los salarios, condiciones laborales y perspectivas de carrera profesional de demasiados empleados públicos dependen de sus superiores políticos. Muchos funcionarios —incluyendo a los teóricamente más independientes, como secretarios, interventores y tesoreros— viven atrapados entre sus obligaciones de iure y las presiones de facto de sus mandos”

Ya tenemos entonces la respuesta a la pregunta que formulaba al principio de mi intervención: los servidores públicos que denuncian a cara descubierta la corrupción dentro de la Administración pagan un alto precio porque traicionan las relaciones de confianza personal sobre las que se construye la cadena de mando, rompen la ley del silencio, la omertá que les exige discreción y mirar hacia otro lado.

Mi experiencia como funcionario de carrera durante 25 años me dice que el funcionario público que se mueve no sale en la foto, y aquel que denuncia a cara descubierta se convierte en un apestado dentro de la organización o, en el mejor de los casos, un individuo invisible al que se le hace el vacío.

La Propuesta de Ley que nos trae hoy aquí no es, indudablemente la panacea que vaya solventar la corrupción pública en Asturias, pues serían necesarias reformas estructuras mucho más amplias. Pero tiene una virtualidad importante, que es la de establecer mecanismos legales para proteger eficazmente a los empleados públicos que conozcan casos de corrupción administrativa y quieran denunciarlos sin padecer penosas consecuencias personales y profesionales, mediante la creación de una Oficina Virtual Anticorrupción independiente del Gobierno y vinculada exclusivamente a la Junta General, no dependiente de las instrucciones políticas, ni con funcionarios de confianza personal del Gobierno al frente, como sucede con la actual Inspección General de Servicios del Principado de Asturias.

El 25 de noviembre del 2012 la OCDE hizo publicó un Plan de Acción contra la Corrupción uno de cuyos puntos era la Protection of Whistleblowers. En inglés, en sentido estricto, el whistleblower es un denunciante dentro de la propia organización.

El documento de la OCDE formula varias propuestas entre ellas, que la legislación definirá claramente los procedimientos y establecerá los canales para facilitar la información de actos sospechosos de corrupción , propiciando el uso protegido de canales accesibles de denuncia.
Aunque sólo sea por proteger a los empleados públicos frente al matonismo institucional, y ya concluyo, creo que esta Proposición de Ley merece ser admitida a trámite y, con las mejoras que resulten pertinentes, aprobada por la Junta General.

martes, 8 de noviembre de 2016

El servicio de recaudación del Ayuntamiento de Oviedo debe prestarse con empleados públicos

Ante el recrudecimiento del conflicto laboral como consecuencia de la remunicipalización del servicio de recaudación de tributos del Ayuntamiento de Oviedo, y sin perjuicio del respeto al ejercicio del derecho de huelga de los trabajadores de la empresa privada que actualmente gestiona dicho servicio, el Conceyu por Otra Función Pública n´Asturies reitera lo siguiente:
1. La oleada de privatizaciones de la gestión de servicios públicos de las dos últimas décadas ha generado, en una buena parte de los casos, un incremento de los precios,  un mayor coste para las arcas públicas, el deterioro de las garantías jurídicas de los ciudadanos y de la calidad de las prestaciones, deficiencias en el control de la gestión, escandalosos márgenes de ganancias para las empresas adjudicatarias, clientelismo laboral y no pocos escándalos de corrupción asociados al proceso de adjudicación del servicio.
Por ello, los procesos de “remunicipalización”, consistentes en la recuperación de la gestión directa de los servicios públicos de titularidad municipal (agua, recogida de residuos, transporte público etc.), son ya una tendencia en muchos Ayuntamientos de España, fundada tanto en razones de eficiencia económica (la gestión pública puede ser más eficiente que la privada), como de rentabilidad social.
En este sentido, la decisión del Ayuntamiento de Oviedo de gestionar directamente las actividades relacionadas con el servicio de recaudación de tributos que fueron privatizadas sin ningún estudio económico que avalara una mayor eficiencia de la gestión privada, nos parece una decisión acertada desde el punto de vista de la defensa del interés general de los ciudadanos y ciudadanas del concejo. Ni el pliego de cláusulas administrativas que rigió la contratación, ni el de prescripciones técnicas, incluyen cláusula alguna que justifique el por qué de la necesidad de la colaboración de una empresa privada, por lo que debemos preguntarnos por los verdaderos motivos que llevaron a precisar de la colaboración de un empresario privado cuándo el servicio venía prestándose directamente por el Ayuntamiento con sus propios medios.
2. La gestión directa del servicio de recaudación de tributos debe llevarse a cabo con empleados públicos que accedan a sus puestos mediante procedimientos que respeten los principios de igualdad, mérito y capacidad, por imperativo de lo dispuesto en los artículos 23.2 y 103.3 de la Constitución. 
En este caso, el Ayuntamiento de Oviedo ha optado por la convocatoria de un concurso - oposición, en lugar de una oposición, procedimiento que supone una clara ventaja para  los  trabajadores de la empresa privada que gestiona el servicio en la medida en la que se valora la experiencia previamente adquirida por los mismos.
Pero es que, además, el Ayuntamiento de Oviedo no era libre para decidir si se subrogaba o no en los contratos de los trabajadores de esa empresa privada , si no que dicha subrogación sólo podía realizarse si fuera legalmente  procedente y, en este caso, no lo era. La jurisprudencia del Tribunal Supremo (por todas, puede consultarse la sentencia de la Sala de lo Social de 26 de julio de 2012) señala que no hay subrogación laboral si no se trasmiten los elementos patrimoniales que configuran la infraestructura u organización empresarial básica de la explotación, transmisión que – como resulta evidente – no se da si el Ayuntamiento de Oviedo decide poner fin a la gestión privatizada y prestar directamente el servicio auxiliar de recaudación con sus propios medios materiales y personales.
Si el Ayuntamiento de Oviedo hubiera acordado prestar directamente el servicio con el personal contratado por la empresa adjudicataria, no sólo estaría tomando una decisión sin amparo legal. Además, la consecuencia de la misma sería que esos trabajadores ingresarían en la administración municipal  como indefinidos no fijos, con la obligación del Ayuntamiento de crear de manera inmediata las plazas necesarias y cubrirlas mediante procedimientos públicos que garanticen los principios de igualdad, mérito y capacidad. Es decir, los trabajadores subrogados no tendrían garantía alguna de permanencia en el Ayuntamiento.
La privatización de la gestión de servicios públicos tiene unas reglas de juego que deben respetarse: es la empresa beneficiaria del contrato la que debe responsabilizarse de sus trabajadores y no lanzarlos contra el Ayuntamiento cuando se le acaba el negocio, pues hay que recordar que ninguna empresa puede pretender que los contratos que celebre con la Administración sean para siempre.
Quien despedirá a los trabajadores será La Auxiliar de Recaudación SL y no el Ayuntamiento de Oviedo

lunes, 7 de noviembre de 2016

Los poderes invisibles

La opacidad del poder es la negación de la democracia. Por eso, la democracia es luz, es un poder visible, transparente, ante el público, sometido a su escrutinio, a  controles y equilibrios. Lo contrario es la oscuridad

eldiario.es 

 
La entrevista concedida por Pedro Sánchez a Jordi Évole en La Sexta ha provocado una gran conmoción entre propios y ajenos, sin que se sepa, de momento, aunque se sospeche, quiénes son los propios y quiénes los ajenos. Independientemente de las derivadas orgánicas o del oportunismo, la situación descrita por el defenestrado secretario general es un asunto preocupante. No le resta gravedad la ofensiva de sus  compañeros de filas ni la de los nuevos amigos de los socialistas, sumados con entusiasmo a la causa, tras la asonada palaciega. Uno y otros están empeñados en descalificar a Sánchez, señalando, desde su imprudencia a su ligereza, como en reprocharle su escasa valentía en el momento en el que se produjeron los hechos denunciados.
 
Las acusaciones de Pedro Sánchez de presiones ilegítimas desde una empresa de comunicación, si ciertas, son graves, muy graves. La conducta, al parecer continuada en el tiempo, fue denunciada con más sutileza, en directo, por el ajusticiado en su día, Josep Borrell, víctima de presiones semejantes. Luego, con desatino, en mi opinión, ha vuelto a plantearse por el líder de Podemos, Pablo Iglesias, con ocasión de la conducta inmobiliaria de Espinar, dañando las posiciones mejores en la legítima aspiración al debate sobre el papel de los medios en la política en democracia.

Lo que escribo a continuación son palabras robadas y reflexiones de Norberto Bobbio, un maestro para mí, un referente ético para la democracia. El poder invisible es una enfermedad mortal y moral de nuestra democracia. Se trata de un sistema de prácticas ilegales, a menudo criminales, de relaciones ocultas e inconfesables, de interferencias, intrusiones que, como un río subterráneo, afloran periódicamente. Para Bobbio, los poderes invisibles socavan los fundamentos ideales de la democracia.

La opacidad del poder es la negación de la democracia. Por eso, la democracia es luz, es un poder visible, transparente, ante el público, sometido a su escrutinio, a  controles y equilibrios. Lo contrario es la oscuridad, reservada a unos pocos, a los dictadores y déspotas, un arcano sin control democrático. Esos que ponen y quitan dirigentes, hunden o arruinan carreras políticas, desactivan partidos políticos, la voluntad popular, tuercen el río natural y democrático de un país, en beneficio de su propio interés o el de sus descendientes y afines, sin más control que la competencia entre ellos mismos, su voraz darwinismo, en pro de sus talegas insaciables.

Tras el velo de la invisibilidad de estas conductas, con huevos fritos por delante, a  veces, o en despachos ultramarinos, maduran y se difunden vicios grandes y pequeños que arruinan las raíces del sistema. Es un verdadero peligro porque, como advirtió Maurice Joly, "las instituciones democráticas no duran mucho si no actúan a la luz pública". No valen los dossieres, y menos de las agencias estatales, con promesa de intimidación y extorsión, las conspiraciones ocultas en nombre de la razón de estado, los afinados o relajaciones, los periodistas oblatos, la suplantación del poder y de los gobiernos por subgobiernos a la sombra, compuestos por "ministros" ilegítimos, a los que nadie  ha elegido y que no se someten a control alguno.

Por debajo, aún más en profundidad, operan los criptogobiernos, la parte más corrosiva de la corrupción de la democracia. Poderosos banqueros, empresarios, financieros, intermediarios cortesanos o empresarios mediáticos, que han sobrevivido a todos los regímenes y se han enriquecido de manera ilícita y dinástica, con monarquía, república, dictadura y transiciones a la democracia sin acabar - las que consideran su negocio particular-, consiguiendo en la oscuridad, unos beneficios ilegítimos que a la luz pública no serían capaces de lograr, so pena de dar con sus huesos en la cárcel, en la transparencia de una democracia ideal, por supuesto.

No tienen escrúpulos, no dudan en desestabilizar y arruinar la reputación de personas e instituciones, sea la libertad de expresión, la Justicia, la Hacienda o la Seguridad Pública,  si hace falta; el miedo y la manipulación son sus armas, la compra de voluntades, una de las más refinadas; para ello, necesitan siempre cazar brujas, depurar opiniones disidentes. El complot, o el golpe, si necesario, es la más letal de sus armas. Donde hay un tirano, hay un complot y, si no, se lo inventa.

A sus leales les prometen y conceden posesiones, privilegios y generosas regalías muy por encima de sus valías personales y posibilidades; les seducen con sus oropeles pero, eso si, les exigen incondicionalidad, responsabilidad y prudencia. La prudencia de la serpiente que decía Baltasar Gracián, es decir, la de saber callar. Pero, en hablar, en hacer la luz en la oscuridad que esconde  la intimidación y la corrosión de los valores democráticos, reside un acto de gran patriotismo, aunque éste te condene a la retirada y te ciegue la vía de las puertas giratorias. Callar, aun solo por el hecho de no haber tenido antes la valentía de haber hablado, puede constituirse en  un acto reincidente de una profunda y mayor cobardía y, desde luego, una traición a la democracia. Amén y muy agradecido, don Norberto.

sábado, 5 de noviembre de 2016

Varapalo de los jueces al Consejo General del Poder Judicial por nombrar a “familiares”

Echan en falta una explicación que disipe cualquier duda de nepotismo y arbitrariedad

 

elplural.com

 

 Las cuatro asociaciones judiciales que aúnan a la mayoría de jueces han firmado un comunicado conjunto, tras la primera voz de alarma este martes de la Unión Progresista de Fiscales contra los nombramientos “familiares” para órganos técnicos del Consejo General del Poder Judicial. Jueces y fiscales reclaman que se respeten los criterios de mérito y capacidad frente a candidatos con menos desempeño profesional en tiempo y funciones pero con más vínculos familiares conocidos dentro de la judicatura.

Fueron los fiscales de la UPF quienes advirtieron de esta posible “anomalía” en determinados nombramientos técnicos del CGPJ. El periódico digital ElDiario.es lo recogía ayer en una información que señalaba una serie de nombramientos como poco afortunados. En concreto indicaba como para el puesto de jefe de sección del Servicio de Formación Continua de la Escuela Judicial habían optado 24 personas entre jueces, fiscales, secretarios judiciales y académicos.
 
Hijos y demás familia
En la votación del pleno celebrada el 27 de octubre se abstuvo el magistrado del Tribunal Supremo Rafael Fernández Valverde según dicha información ya que su hijo, Rafael Fernández, fiscal en Sabadell, se postulaba para el puesto entre otros 23 candidatos en varios casos en apariencia con mayor experiencia profesional o tiempo en el ejercicio de la profesión. Finalmente fue el elegido. El propio presidente del CGPJ y del Tribunal Supremo, Carlos Lesmes, votó a su favor.Aquí fue donde la Unión Progresista de Fiscales (UPF) exigió que los nombramientos en la Administración de Justicia se atengan a los principios de mérito y capacidad. Llovía sobre mojado dado que también indicaba el mismo artículo el hijo de la actual pareja de Eduardo Torres Dulce, anterior Fiscal General del Estado, había sido promocionado como letrado del Gabinete Técnico del Tribunal Supremo.
 
Todas las asociaciones como una piña
Estas situaciones han motivado que la Asociación Profesional de la Magistratura, la Asociación Judicial Francisco de Vitoria, Jueces para la Democracia y el Foro Judicial Independiente hayan hecho público en común un comunicado mostrando su preocupación y rechazo a tales situaciones.Dicen así: “Recientemente por el Consejo General del Poder Judicial se ha procedido al nombramiento para órganos técnicos de personas que tienen vínculos familiares con vocales del Órgano de Gobierno de los jueces o con cargos de la cúpula de la Fiscalía General del Estado, coincidiendo en los mismos un período de desempeño de sus funciones en la carrera profesional respectiva muy inferior al de otros candidatos concurrentes”.
 
“No se respetan los criterios de competencia”
“Tales nombramientos, que han generado críticas procedentes de algunos sectores del ámbito judicial, no han contado con una explicación plausible que justifique la adecuada valoración de los méritos concurrentes en los diversos candidatos y, por supuesto, en los finalmente designados”, dicen.En este sentido señalan que el Cuarto Ciclo de Evaluación del Grupo de Expertos contra la Corrupción del Consejo de Europa recuerda en informe de fecha 1 de julio de 2016 referido a España, que “…los criterios de mérito y competencia no están siendo respetados en las decisiones de nombramiento tomadas por el Consejo General del Poder Judicial”, recomendando en todo caso una especial cautela para evitar conflictos de intereses y para respetar el principio de integridad.
 
Exigen un proceso transparente
“Del mismo modo, el Plan de Acción para el fortalecimiento de la independencia e imparcialidad judicial adoptado por el Consejo de Ministros del Consejo de Europa el día 13 de abril de 2015 establece, entre las acciones correctivas de los Estados Miembros, la implantación de procedimientos de designación transparentes, basados en criterios objetivos y enfocados, en primer lugar, hacia la capacidad y la experiencia, y libres de abusivas interferencias políticas”, apuntan.Opinan las asociaciones de jueces que estas consideraciones, “deben conducir a rechazar cualquier nombramiento que no cumpla con criterios objetivos de mérito y capacidad, dentro de un proceso transparente y motivado, libre de todo tipo de interferencias, no podemos obviar una intensa preocupación por la imagen que se transmite a la opinión pública”“Cualquier decisión del Órgano de Gobierno del Poder Judicial (particularmente los nombramientos para cargos de designación discrecional) debe ser explicada de modo que un espectador razonable y de buena fe la pueda comprender”, aseveran.
 
“Disipar dudas sobre nepotismo”
Los jueces aseguran carecer “de elementos suficientes para referirnos a la experiencia, mérito y capacidad de los designados en tales nombramientos, pero entendemos que la ausencia de una explicación razonada y convincente que, desde la transparencia, disipe cualquier duda de nepotismo y arbitrariedad, pone en tela de juicio la idoneidad de tales nombramientos, y afecta gravemente a la imagen pública del Poder Judicial español tanto dentro como fuera de nuestras fronteras”.Concluyen así: “Por tal motivo, las Asociaciones Judiciales firmantes de este comunicado expresamos nuestra irrenunciable exigencia de unos procesos de nombramiento de cargos por el Consejo General del Poder Judicial que, con absoluta transparencia y exhaustiva motivación, dispongan la provisión de los cargos de nombramiento discrecional en base a estrictas consideraciones de capacidad, idoneidad y méritos, y que alejen cualquier duda sobre la concurrencia de motivos espurios en la adopción de tales decisiones”.

jueves, 3 de noviembre de 2016

El Gobierno en la sombra del Ibex35

Una minoría selecta de los 417 consejeros de las principales corporaciones conforma el poder real: sus empresas empiezan a pesar más que el Estado, y a asumir paulatinamente sus competencias









Joaquín Costa escribió en 1903 que “lo que las mayorías hacen con el voto, las minorías lo hacen con la obstrucción”. Antes de las elecciones de junio de 2016, Juan Miguel Villar Mir -- el empresario y ex político que triplicó su fortuna durante la crisis– advirtió de forma apocalíptica: “Lo importante de verdad es que no se nos dé la presencia de Podemos, porque eso desajustaría la economía”. A continuación concretó los pormenores de su propuesta: “Hace falta que los dos grandes partidos estén para aprobar los acuerdos fundamentales que hay que hacer”. En aquellas mismas fechas, un manifiesto de expolíticos e intelectuales vinculados al PSOE, PP y Ciudadanos pedía evitar las terceras elecciones y urgía a formar “un Ejecutivo que cuente con el respaldo parlamentario suficiente para impulsar la estabilidad económica en el marco de nuestros compromisos europeos; para adoptar medidas sociales correctoras de las crecientes desigualdades; y para emprender una reforma constitucional que aborde, entre otras cuestiones, la mejora de la articulación territorial”.

En septiembre, tras la fallida investidura de Mariano Rajoy, se sucedieron semanas muy tensas. El PP chantajeó al PSOE con elecciones en Navidad, y el golpe palaciego que comenzó con los quejidos de Felipe González y acabó con Pedro Sánchez muerto antes de intentar formar una mayoría alternativa provocó un efecto dominó de consecuencias aún desconocidas. La formación de una gestora en el PSOE impuso, por imperativo, la abstención del Grupo Parlamentario Socialista en la investidura de Rajoy. Poco después, la Gestora comunicaba las sanciones contra los diputados que votaron no al candidato popular.

El 26 de octubre, durante la primera sesión de investidura, Rajoy prometió estar dispuesto a afrontar los retos de la nueva legislatura: “Si hemos de aceptar sacrificios, lo haremos con orgullo por el bien de España”. Eran las palabras del nuevo presidente del Gobierno, arropado por Ciudadanos y bendecido, en segunda ronda, por la abstención de un PSOE desgarrado. Sin embargo, ese ‘por el bien de España’ echó a temblar solo un día después de la reelección. Pedro Sánchez, en la entrevista que concedió a Jordi Évole en Salvados, confirmó las presiones económicas y mediáticas que había recibido para no formar un gobierno de cambio, y señaló directamente al diario El País, a Telefónica y su expresidente, César Alierta, entre los impulsores del movimiento contra Sánchez y su pretensión --nunca explicitada-- de formar una coalición de izquierdas.

miércoles, 2 de noviembre de 2016

La RTPA convocó un puesto de secretario/a de dirección con una única aspirante


La Radiotelevisión del Principado de Asturias (RTPA) realizó el pasado mes de abril una convocatoria pública para la contratación de un secretario/a de dirección con una única aspirante admitida.

La convocatoria tenía por objeto la provisión, en régimen de contratación laboral por tiempo indefinido y a jornada completa del puesto de secretario/a de dirección adscrito a la dirección de los servicios jurídicos de RTPA.

Entre los requisitos a cumplir por los posibles aspirantes al puesto se establecían los siguientes:
- Mantener una relación laboral de carácter fija e indefinida en el sector público autonómico
- Pertenecer al cuerpo o escala de administrativo/a grupo C subgrupo C1 de la Administración del Principado de Asturias como funcionario/a de carrera o ser personal laboral con categoría de administrativo/a en el resto del sector público autonómico y tener una antigüedad mínima de 2 años en dicho cuerpo o categoría profesional

La convocatoria establecía una serie de méritos (experiencia, cursos de formación, titulaciones e idiomas) que se valoraban con un máximo de 10 puntos, y la presentación de una Memoria que se valoraba también con un máximo de 10 puntos.

Se trata de una convocatoria a la carta de un puesto de trabajo, con un sistema de valoración de méritos que desincentiva la concurrencia  al otorgar un peso determinante a la presentación de una Memoria. La obligación de presentar una Memoria otorga una ventaja decisiva a quien dispone de la información adecuada para ello, bien sea por propio conocimiento -por trabajar o haber trabajado en la  entidad convocante -, o  por la información que se le facilite desde la propia entidad convocante.

La prueba inequívoca de que se trataba de una convocatoria sin una verdadera concurrencia es que se admitió a una sola candidata, justamente la que obtuvo el puesto.

El Conceyu por Otra Función Pública n´Asturias quiere denunciar públicamente este tipo de  pantomimas selectivas, que constituyen un fraude descarado de los procedimientos de acceso al empleo público en condiciones de igualdad, mérito y capacidad.

martes, 1 de noviembre de 2016

Los 'hijos de' copan los últimos nombramientos del Poder Judicial

El Consejo General del Poder Judicial elige al hijo de un vocal como jefe de sección del Servicio de Formación Continua de la Escuela Judicial 

Un hijastro del anterior fiscal general del Estado, Eduardo Torres Dulce, fue designado en octubre letrado del Tribunal Supremo

La Unión Progresista de Fiscales ha recordado que el Consejo de Europa exige que los cargos se asignen "con criterios objetivos" y sin "injerencias de grupos o familiares"

 
 
El 27 de octubre, el pleno del Consejo General del Poder Judicial se reunió para elegir a la persona que ocupará el puesto de jefe de sección del Servicio de Formación Continua de la Escuela Judicial ubicada en Madrid. Se trata de un puesto remunerado con un sueldo de 50.000 euros brutos anuales al que pueden optar profesionales vinculados al mundo de la Justicia que deben presentar su currículum y someterse a una entrevista personal. Optaron 24 personas, entre los que había jueces, fiscales, secretarios judiciales, e incluso catedráticos de Derecho.

En el momento de la votación decisiva, uno de los 21 integrantes del Consejo decidió abstenerse: el  magistrado del Tribunal Supremo, Rafael Fernández Valverde, vinculado al grupo de los vocales conservadores. Se iba a decidir sobre su hijo, Rafael Fernández de Paiz, un fiscal de 35 años con plaza en Sabadell y sin apenas experiencia en el campo de la formación.
El puesto fue para él.  Doce de los integrantes del CGPJ de todas las corrientes, incluido su presidente, Carlos Lesmes, lo eligieron frente a los otros 23 candidatos. Por detrás, quedó con seis votos el magistrado de la Audiencia Provincial de Madrid, Pascual Fabia Mir, que ocupa el puesto 763º en el escalafón de la carrera. Agustín Pérez-Cruz, catedrático de Derecho Procesal en la Universidad de A Coruña, obtuvo dos votos.

El nombramiento que parte de la valoración subjetiva de los méritos y de entrevistas personales con todos los candidatos –a la que según confirman varias fuentes no acudieron todos los miembros del CGPJ, aunque sí tuvieron oportunidad de seguirlas en vídeo– ha generado cierta polémica interna. Uno de los vocales consultados sostiene que "la arbitrariedad en la elección fue superior al de otras veces, teniendo en cuenta los currículum" y duda de que se haya llevado a cabo "una adecuada valoración de los méritos". 

Al puesto optó sin éxito la letrada de la Administración de Justicia, Rosa María Mariscal de Gante, hermana de Margarita Mariscal de Gante, ministra de Justicia en el primer Gobierno de Aznar y diputada en el Congreso por el PP hasta 2004, quien no obtuvo ningún voto.
A raíz de la designación, la Unión Progresista de Fiscales (UPF) ha hecho público un comunicado para pedir que los nombramientos en la Administración de Justicia se atengan a los principios de mérito y capacidad. 

En la nota, la UPF recuerda "el informe sobre prevención de la corrupción en España del Grupo de Estados contra la Corrupción del Consejo de Europa (2014) que recomendaba a España que en relación con los nombramientos discrecionales se reforzara la transparencia, con el fin de garantizar que estos nombramientos no pusieran en tela de juicio la independencia, imparcialidad y transparencia de los procesos de nombramiento".

Solo un par de semanas antes, el Boletín Oficial del Estado ratificaba la situación de "servicios especiales" para el fiscal de Ciudad Real Álvaro Mañas De Orduña, tras ser promocionado como letrado del Gabinete Técnico al servicio del Tribunal Supremo. Se trata de un fiscal joven destinado en Canarias, hijo de la actual pareja del anterior fiscal general del Estado, Eduardo Torres Dulce, que obtuvo el número 1 de su promoción en 2012 y recibió por ello la medalla de San Raimundo de Peñafort. Con menos de cinco años de carrera, ha sido elegido para incorporarse al Gabinete Técnico del Tribunal Supremo por el CGPJ. Su nombramiento lo comunicó el vicepresidente del Tribunal Supremo, Ángel Juanes.

El concurso de méritos pivotó también sobre el currículum y una entrevista personal. Las bases de la elección, publicadas en el BOE el 8 de junio, establecen que la propuesta de candidatos/as aprobada por la Sala de Gobierno será elevada por el presidente del Tribunal Supremo al pleno del CGPJ para que proceda al nombramiento de quienes vayan a ocupar las plazas de letrado del Gabinete Técnico al servicio del Alto Tribunal.

En el punto sexto de los requisitos del concurso se especifica que para los aspirantes al puesto de letrado del Tribunal Supremo en el ámbito Penal se premiará la "especial valoración de la experiencia en técnica casacional, así como en los aspectos propios de la jurisdicción penal desde una preceptiva práctica; profundo y actualizado conocimiento de la Jurisprudencia de la Sala Segunda del Tribunal Supremo, Tribunal Constitucional, Tribunal Europeo de Derechos Humanos y del Tribunal de Justicia de la Unión Europea; actividades de investigación o docentes; conocimientos informáticos de bases de datos de jurisprudencia, legislación y bibliografía e idiomas".